Juan Carlos Vásquez

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Infanto Maternal

 

 

 

Infra Uterino

 

Madre,

comprendo cuan ridículos somos,

comprendo que mi fondo es el mismo infierno de todos

y bailo cíclicamente mientras se endurecen mis uñas.

 

Madre,

en   presentaciones  vagas absurdos rostros ríen,

como una maquinaria los engranajes

avanzan y crujen los cráneos

salpicándome de sangre.

 

Madre,

a sido divertido con nueva cara,

saltando en mi malabar,

evitando cortes,

escogiendo a dedo con una venda

en los ojos…

 

Y es que tengo un azar

en  tiempo de coleccionistas,

repetidas invitaciones a fiestas,

una pequeña lista de amigos muertos.

 

Madre,

mientras corren las hormigas

sobre mi cabeza algo me devora sin luster,

con que fervor nada,

esas alteraciones

esas quietudes

esas palabras

 

son algo  que a pesar de su aspecto

no son,

 

y se multiplica el concurso cuando

voy  en vuelo por el mundo,

y el deseo se clava de nuevo en el vientre.

 

Madre,

he medido para re-anudar,

al re-iniciar empiezo

circundando alrededor de la jaula,

 

sin importar las fatigas todo es un desmayo

cayéndose sobre los ojos

una herencia histórica perpetua para atar cerdos,

 

y sigo,

camino resbalándome mudo

seduciéndome por cuanto a probar me invita.

 

Madre!

el mundo que se pudra en su aversión

para que la temporada aplaque

voy contra el sufrimiento dominical,

 

ya conozco al delicado monstruo

que habita en la espina dorsal,

ya conozco las delicias sacras

que se vuelven soplos,

castrados e inútiles,

 

y es que todos, lamentablemente

tenemos un infierno en común

y lo compartimos sin egoísmo.

 

 

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La Carta

 

Enero del 2006, San Francisco (California)

 

Han pasado tres años y estoy muy apenado contigo porque hasta ahora no te he escrito pero te juro que he tenido muchos intentos, todos infructuosos. La primera vez iba a comenzar con un:

 

- ¿Cómo estas?

 

La segunda fue,  contándote las penurias que pase con una hermosa mujer de la que creí estar enamorado, pero ya sabes como soy, a los días ya no era nada y las líneas perdieron importancia. Y es que me cuenta tanto escribirte, no es  porque no quiera simplemente, porque no sé como empezar. Yo he recibido algunas cartas vía correo electrónico y todas son tan vacías. Unos dicen que Dios te bendiga, otras que cumplas con tus sueños y él que la escribe es el ser más envidioso de aquel vecindario donde vivía.

 

Por otras bocas se que estas bien, me imagino todo el maldito camino y la angustia que tendrás que haber soportado para estabilizarte un poco. Por mi parte te comento que me pasa algo extraño, voy de un lado a otro, pero cuando parto es el momento en que mi estabilidad esta en su mejor momento. No puedo con la rutina así de esta se desprenda dinero. Créeme quiero que vengas a ver aquí para que me digas si es que estoy enfermo o es algo común en este tipo de vida. Han pasado tantas cosas, he conocido tanta gente. Ya estoy acostumbrándome a toda esto, puedes imaginarte después de haber estado en alrededor de seis ciudades en tres estados de este país tan grande y tan loco, cada uno tan lejos del otro y tu sabiendo como yo vivo que sino imprimo eso de exceso no hay razón. Si es para desesperarse pero increíblemente he conservado la compostura. Te acuerdas lo esquizofrénico que era y entre dos cuadras quien se iba a imaginar.

 

Aquí la variación son las mascaras, antes tenia que soportar la horrible injerencia vecinal en la vida privada, los prejuicios bíblicos en una descomunal envidia que penetraba todos los entornos de la idiota sociedad aquella. Esperar la noche me hacia duro, era un instante en que desaparecían los no podrás. Hoy día la nausea es por una adoración al hierro, al concreto disfrazado de neón, aquí la maquina nos ultraja, da vueltas sobornándonos por un millonario lucro.

 

Creo que mi juicio empeora cada vez que despierto, aunque nadie juzga mi conducta pago mi individualismo con un extraño culto a la crueldad. Veo gente reclamando en el piso mientras llora, hombres y mujeres que mueren y soy incapaz de tener un sentimiento de compasividad, también observo innumerables personas dotadas de poderes Psíquicos tratando de influenciarlo todo.

 

Por ejemplo, este día fue de una pausa atroz a una lluvia de San Francisco y renovado el sol me desentendí de la enorme cadena que significo Diciembre.

 

Empecé recomponiendo mi espalda con algunos estiramientos, mi estomago con privacid, mi riñón con abundante agua.

 

Te preguntaras ahora que pienso, y te puedo decir que lo mismo, ir a otro sitio, perdóname pero no me vengas con lo mismo de todos de que hay que sembrar raíces. Mi madurez es una madurez de viajero, viajero pobre o como lo quieras llamar solo te diré que he aprendido a subsistir sin hacer nada ilegal. A pesar de tantos sufrimientos creo que me voy aliviando aunque no me confió, vivo preparado para lo peor, se que a la vuelta de la esquina esta el holocausto, aun así te comento que aquí la vida es interesante, la amabilidad de la gente de San Francisco me sorprende porque aunque estén tirados en el piso borrachos y balbuceando son capaces de quitarse pidiéndote disculpas para que pases y hasta pueden darte una dirección. Además, la arquitectura Victoriana y los colores me hacen sentir como si estuviera en un trance pictórico donde se enarbolara la condescendencia de la naturaleza acompañada del amor.

 

No exagero, naturalmente extraño mi sub-mundo New Yorquino  porque aunque la gente es capaz de patearte para que te quites y todo te ignora hay algo mas profundo allá o yo soy un sádico. En todo caso tomo esto como unas vacaciones dentro de la vacación. El caso es que la vida continua y yo ya no tengo ganas de hacer nada de lo que no me guste, menos ahora que me he librado de esas mujeres malcriadas y lloronas a las que solía atarme.

 

El reto ahora será derrotar ese vinculo de bajada, trabajo en ello no quiero tener que esperar ese montón de vidas para solucionar mis problemas que muy bien tu sabes no tienen nada que ver con agradar a la sociedad. Estoy presto a enfrentarme porque quiero extirpar al idiota que detiene el influjo de mis palabras con sus taras emocionales.

 

Donde quiera que me encuentre tratare de escribirte. El motivo de la tardanza en hacerlo ya te la explique muy bien.

 

- ¿Pero debo escribirte yo?

 

Tú también puedes hacerlo. Aunque jugué con un nihilismo que término por exterminar todo mi pasado tu quedaste entre las cenizas y sin afección.

 

 

 

 

 

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Juan Carlos Vásquez nació en Valencia Venezuela en 1972. Tiene Estudios de Publicidad y Administración de Aduanas, como narrador ha publicado un Libro de Relatos Pedazos de Familia Ediciones Estival Maracay-Venezuela 2000. Sus escritos aparecen en las Publicaciones Ciclos Asociación Valenciana para el trastorno Bipolar, España 2000. En las Antologías Poéticas Vivir Soñando Centro de Estudios Poéticos de Madrid, 2004. Paseos en Versos Pasos en la Azotea, Df México 2006.

Actualmente este finalizando un Cuaderno de Poemas Sangre y un Libro de Relatos La Caída que trata sobre lo contradictoria y angustiante que resulta la perspectiva humana. Ha vivido en Tampa, Miami, FL,  y en San Francisco, CA. Desde el 2002 reside en New York.

Menciones y Reconocimientos.

Escritor Internacional del mes de Marzo 2005 en Noti-Sur USA por los Relatos Ataques de Lucidez y El Tejado (Desde la Perspectiva de un Gato)

Reconocimiento en el Concurso de Poesía Pro lingüístico y Multimedia Premio Nosside Edicion XXI Calabria-Italia.

*Asociaciones y Grupos Culturales

Miembro de El Hueco Asociacion Cultural (2001) Miami.

Miembro de Spanic Attack Grupo Cultural (2004) New York

http://juancarlosvasquez.tripod.com/ 

 

 

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